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El Centro de Almaceneros cruzó al gobierno nacional por el endeudamiento de las familias
El director general del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas de Córdoba, Germán Romero, lanzó una dura crítica al Gobierno nacional al sostener que el creciente endeudamiento de las familias argentinas "no responde a una mala administración financiera, sino a una situación de hambre y supervivencia". Lo hizo durante una entrevista en el programa A la Mañana Noticias, de Canal 2 de CPTV, donde analizó la situación económica y respondió a las recientes declaraciones del vocero presidencial.
Romero cuestionó la postura oficial que atribuye el sobreendeudamiento a una supuesta falta de educación financiera y aseguró que esa visión "desconoce y niega la realidad" que atraviesan millones de hogares.
"El Gobierno debería entender cuál es el límite de una familia, y ese límite es cuando le falta un plato de comida a sus hijos", afirmó.
El 91% de las familias está endeudado
Durante la entrevista, el dirigente reveló que, según los relevamientos del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas del Centro de Almaceneros, el 91% de las familias argentinas mantiene algún tipo de deuda, un porcentaje que se mantiene estable desde hace más de un año, aunque con un fuerte agravamiento en la situación de los hogares.
"Quienes antes tenían una deuda ahora acumulan dos o tres. Muchos ya ingresaron en instancias judiciales y cerca del 12% sufre embargos de sueldos o cuentas bancarias", explicó.
La deuda ya es para comprar alimentos
Romero aseguró que el fenómeno más preocupante es que el crédito dejó de utilizarse para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse en una herramienta de supervivencia.
Según precisó, el 89,7% de las familias financió durante junio la compra de alimentos con tarjeta de crédito, mientras que un 39,5% recurrió al fiado en los comercios de barrio.
Sin embargo, advirtió que esa alternativa también comenzó a agotarse. "Las tarjetas colapsaron y muchas familias migraron al fiado. Pero el comercio también tiene un límite: la morosidad ronda el 28% y la incobrabilidad alcanza el 17%", señaló. "No es irresponsabilidad, es desesperación"
Para Romero, el problema no radica en una supuesta mala administración del dinero por parte de las familias.
"No es ignorancia financiera. Cuando un padre deja de pagar la tarjeta porque necesita comprar leche o pan para sus hijos, está actuando como corresponde. No es irresponsabilidad, es desesperación", sostuvo.
En ese sentido, consideró que el Gobierno nacional opta por negar el problema en lugar de enfrentarlo.
"Si no reconoce la realidad, mucho menos va a buscar una solución", afirmó.
Preocupación por la clase media
El titular del Centro de Almaceneros también alertó sobre el deterioro de sectores que hasta hace poco integraban la clase media y que hoy quedaron fuera tanto del sistema financiero como de la asistencia estatal.
Explicó que muchas familias con empleo formal ya no califican para programas sociales como la Tarjeta Alimentar o la Asignación Universal por Hijo, pero tampoco pueden acceder al crédito porque agotaron sus posibilidades de financiamiento.
"Son los nuevos pobres. Se quedaron sin tarjeta, sin fiado y tampoco reciben ayuda del Estado. La pregunta es cómo se van a alimentar esas familias", advirtió.
Reclamo por la intervención del Estado
Romero sostuvo que el Estado debería intervenir para facilitar la refinanciación de las deudas y promover una reducción de las tasas de interés.
"No hablamos de condonar deudas, sino de generar condiciones para que las familias puedan reorganizar sus pagos. Hoy las tasas son usurarias y terminan agravando aún más el problema", expresó.
"La inflación baja, pero los salarios siguen perdiendo"
El dirigente también relativizó la celebración oficial por la desaceleración de la inflación.
Aunque reconoció la reducción del índice mensual, remarcó que los salarios continúan creciendo por debajo de los precios, lo que provoca una pérdida constante del poder adquisitivo.
"La inflación puede haber bajado al 2%, pero si los salarios aumentan menos del 1%, el dinero sigue sin alcanzar. Eso significa que más familias van a ingresar al circuito del endeudamiento", concluyó.
Finalmente, Romero insistió en que el problema excede las estadísticas económicas y constituye una emergencia social.
"El Gobierno sabe perfectamente cuál es la situación. Negarla no la resuelve. Lo verdaderamente preocupante es dejar libradas a su suerte a miles de familias que ya no tienen cómo acceder a los alimentos", concluyó.