POLICIALES
Crece la preocupación en Costa Azul por las picadas y las motos durante la madrugada
La problemática de las picadas de motos en Villa Carlos Paz volvió a quedar en el centro de la escena, aunque con un nuevo escenario. Luego de los operativos desplegados en la Costanera para desalentar las concentraciones de motociclistas, vecinos de barrio Costa Azul denunciaron que la actividad se trasladó a ese sector de la ciudad, donde aseguran que las reuniones masivas, las aceleraciones y las carreras clandestinas se repiten durante la madrugada.
A través de una nota dirigida a las autoridades, los residentes expresaron su "profunda preocupación" por una situación que, afirman, se volvió cotidiana y deteriora la calidad de vida del barrio.
Según el escrito, las picadas, los escapes modificados y las aceleraciones intencionales generan ruidos de gran intensidad que impiden el descanso de las familias y representan un riesgo para la seguridad vial de quienes circulan por la zona.
Además, sostienen que junto a estas prácticas se desarrollan otras conductas que incrementan la sensación de inseguridad y alteran la convivencia.
Los vecinos remarcaron que tanto el Municipio como la Policía conocen desde hace tiempo la problemática, ya que aseguran haber realizado numerosos reclamos sin obtener una solución definitiva.
En ese marco, solicitaron la implementación de operativos sostenidos para prevenir las picadas ilegales, impedir las concentraciones de motocicletas y aplicar las sanciones previstas por la normativa vigente.
La nota completa:
Los vecinos del barrio Costa Azul manifestamos nuestra profunda preocupación por la grave situación que se vive todas las noches, especialmente durante la madrugada, como consecuencia de las picadas de motos, las aceleraciones intencionales, los escapes modificados y las reuniones masivas de motociclistas que se concentran, principalmente, en lugares donde no hay ningún control
Estas conductas generan ruidos de extrema intensidad, alteran el descanso de las familias, afectan la tranquilidad del barrio y representan un serio riesgo para la seguridad vial y para la integridad física de vecinos y transeúntes. A ello se suman otras actividades reñidas con las normas de convivencia ciudadana, que incrementan la sensación de inseguridad y deterioran la calidad de vida de quienes habitan el sector.
Resulta especialmente preocupante que las autoridades municipales y policiales se encuentran en conocimiento de esta situación desde hace tiempo, ya que los vecinos hemos realizado reiterados reclamos y avisos. Sin embargo, la ausencia de controles efectivos y permanentes ha permitido que estos hechos continúen repitiéndose noche tras noche, sin una respuesta que brinde una solución concreta.
La reiteración de estos episodios evidencia la necesidad urgente de implementar controles sostenidos, prevenir las picadas ilegales, impedir las concentraciones de motocicletas que alteran el orden público y aplicar las sanciones correspondientes a quienes incumplen la normativa vigente.
Los vecinos reclamamos una respuesta inmediata y eficaz que garantice el derecho al descanso, la seguridad y una convivencia pacífica, poniendo fin a una problemática que se ha vuelto cotidiana y que afecta seriamente la calidad de vida de todo el barrio.