INFORMACION GENERAL

Crece la demanda y caen las donaciones: la alerta del Banco de Alimentos de Córdoba

La falta de alimentos y el incremento de las necesidades sociales están generando un escenario cada vez más complejo para comedores y merenderos de Córdoba. Desde el Banco de Alimentos de Córdoba advierten que durante este año disminuyeron de manera significativa las donaciones, mientras las organizaciones que necesitan asistencia continúan en aumento.

El dato expone una situación difícil: más personas necesitan alimentos al mismo tiempo que hay menos recursos disponibles para responder a esa demanda.

Actualmente, el Banco de Alimentos de Córdoba asiste a 481 comedores y organizaciones, con un alcance de aproximadamente 55.400 personas. Sin embargo, otras 80 organizaciones permanecen en lista de espera debido a las limitaciones para ampliar la asistencia.

Entre mayo y junio, la entidad distribuyó más de 302.000 kilos de alimentos, aunque su director ejecutivo, Alejo Ruiz Díaz, reconoció que tanto la cantidad como la variedad de las donaciones vienen disminuyendo.

“Estamos atravesando un año muy complejo”, señaló Ruiz Díaz durante una entrevista, al referirse al escenario que enfrentan tanto el Banco de Alimentos como las organizaciones que dependen de estos recursos.

Cuando los comedores tienen que decir que no

Uno de los aspectos más preocupantes de la situación aparece en los propios comedores y merenderos. Según explicó Ruiz Díaz, llega un momento en que quienes están al frente de estos espacios deben comunicarles a las personas que concurren que no tienen más alimentos para entregar.

La situación genera tensión y, en algunos casos, episodios de violencia frente a la imposibilidad de aumentar las raciones.

“Hay personas que están en los que llevan adelante estos comedores y merenderos que llega un momento que tienen que decirle que no tienen más alimento a la gente que asisten”, explicó el titular del Banco de Alimentos.

Para Ruiz Díaz, el problema se presenta en dos frentes simultáneos: por un lado, aumenta la demanda y, por otro, disminuye la oferta de alimentos disponibles.

Una red que intenta sostenerse con menos recursos

El Banco de Alimentos trabaja con empresas, organizaciones y particulares para reunir alimentos y recursos económicos. Parte de las donaciones llega directamente en forma de productos de la industria alimenticia, mientras que también existen aportes de empresas y donantes individuales.

Según explicó Ruiz Díaz, algunas personas realizan aportes mensuales de entre 10.000 y 15.000 pesos, mientras que las empresas colaboran tanto con alimentos como con dinero.

Ante la caída de los recursos, la institución lanzó además un programa de padrinazgo destinado a fortalecer el acompañamiento a las organizaciones que reciben asistencia.

La entidad también trabaja en red con otros bancos de alimentos del país. Cuando alguna institución cuenta con determinados productos en cantidad y otra tiene faltantes, realizan intercambios para intentar equilibrar los recursos disponibles.

“La mayoría está bastante desamparada”

Consultado por la asistencia estatal que reciben los comedores y merenderos, Ruiz Díaz señaló que, de acuerdo con lo que les transmiten las organizaciones, la principal ayuda proviene actualmente del sector privado.

“No nos consta” que exista otro tipo de asistencia estatal directa, respondió ante la consulta sobre el apoyo gubernamental. Según los testimonios que recibe el Banco de Alimentos, muchas de las organizaciones se encuentran “bastante desamparadas” y dependen fundamentalmente de los aportes privados.

Un escenario que también se repite en otras provincias

La situación no sería exclusiva de Córdoba. Ruiz Díaz explicó que mantiene contacto permanente con los bancos de alimentos de distintas provincias y que la mayoría atraviesa un panorama similar, marcado por una reducción de las donaciones y de la cantidad de alimentos disponibles.

Según describió, los bancos se apoyan entre sí mediante el intercambio de productos para intentar sostener la asistencia.

El director ejecutivo aclaró que lleva desde diciembre en su actual función y que no puede establecer con precisión si existió otro momento similar en la historia del Banco de Alimentos, que tiene 24 años. Sin embargo, señaló que las personas con las que conversa coinciden en que el contexto actual presenta características diferentes.

El desafío: conseguir más alimentos y diversificar los ingresos

Frente a este panorama, el Banco de Alimentos busca ampliar su red de empresas, organizaciones y personas que puedan colaborar.

Ruiz Díaz explicó que uno de los principales desafíos consiste en diversificar las fuentes de ingresos para lograr mayor sustentabilidad y no depender exclusivamente de las donaciones de alimentos.

En esa línea, mencionó una iniciativa vinculada a la cocina escuela que funciona en la institución. Actualmente allí se dictan cursos gratuitos para organizaciones, pero la intención es abrir el espacio para otras actividades que puedan generar recursos destinados a sostener el funcionamiento del banco.

Mientras tanto, el escenario sigue siendo de alerta. Con miles de personas que dependen de la asistencia de comedores y merenderos y decenas de organizaciones esperando poder incorporarse a la red, la ecuación entre mayor necesidad y menor cantidad de donaciones se convierte en uno de los principales desafíos sociales que atraviesa Córdoba.

Ultimas noticias

Informate antes que nadie

Recibe por email todas las noticias de Villa Carlos Paz.