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"Un celular dentro de una cárcel siempre puede estar vinculado a un delito"
La Secretaria de Seguridad Penitenciaria de Córdoba, Nadia Fernández, destacó la adhesión de la Provincia a una nueva resolución conjunta entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y el Enacom que busca agilizar el bloqueo de celulares utilizados dentro de establecimientos penitenciarios.
En diálogo con A la Mañana Noticias, por Carlos Paz Televisión, la funcionaria explicó que el combate contra el uso de teléfonos en las cárceles es una tarea “permanente” y remarcó que los dispositivos están prohibidos dentro de los establecimientos penitenciarios.
Fernández señaló que Córdoba ya cuenta con sistemas de inhibición y distintos mecanismos tecnológicos para detectar celulares activos, además de requisas sorpresivas, controles a las visitas, al personal penitenciario y el uso de escáneres y detectores de metales.
Uno de los principales cambios que introduce la nueva resolución es la posibilidad de acelerar el bloqueo de los teléfonos detectados dentro de las cárceles. Según explicó, hasta ahora la Provincia debía informar los datos del aparato y la línea a la Justicia para avanzar en el procedimiento ante el Enacom, un proceso que podía demorar mientras los dispositivos seguían funcionando.
“Bloquear la línea telefónica, el aparato y el chip va a ser una medida muy importante y muy efectiva”, sostuvo Fernández. La intención es evitar que un mismo celular pueda continuar funcionando mediante el cambio de tarjetas SIM, una práctica que dificultaba los bloqueos.
La ministra también reconoció que los sistemas de inhibición tienen limitaciones, especialmente en cárceles ubicadas cerca o dentro de zonas urbanas, ya que ampliar su alcance podría afectar la señal de los vecinos. Por eso, consideró fundamental complementar esa herramienta con tecnología, requisas y controles permanentes.
Consultada sobre el destino que tienen los teléfonos incautados, Fernández fue contundente: cada celular hallado dentro de un establecimiento penitenciario es entregado a la Fiscalía para que sea investigado como posible prueba de un delito.
“Siempre existe la posibilidad y la sospecha de que sea utilizado para la comisión de un delito. Partimos de esa base”, afirmó. La funcionaria aclaró que puede haber diferentes usos, pero insistió en que ningún teléfono encontrado dentro de una cárcel es considerado un hecho aislado.
Además, advirtió que la circulación y comercialización clandestina de celulares genera un “mercado negro” dentro de las prisiones que también afecta la gobernabilidad de los establecimientos.
La estrategia incluye, además, la incorporación de más body scanners, similares a los utilizados en aeropuertos, y operativos conjuntos con la Fuerza Policial Antinarcotráfico. Fernández indicó que en las cárceles también se detectan sustancias narcóticas destinadas tanto al consumo como a la comercialización.
Finalmente, la ministra vinculó los controles dentro de las cárceles con la seguridad de toda la comunidad. “El delito puede configurarse desde dentro hacia afuera”, sostuvo, y remarcó que la situación del sistema penitenciario cordobés está atravesada además por la sobrepoblación y la necesidad de ampliar la infraestructura.
En ese marco, señaló que la Provincia continúa avanzando en nuevas obras, entre ellas una cárcel de máxima seguridad destinada a delincuentes de alto perfil.