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INFORMACION GENERAL
A 7 de cada 10 cordobeses se les agota el dinero en el 20 del mes o antes
¿Hasta cuándo alcanza el dinero de los cordobeses? Un relevamiento realizado por el Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible, con participación de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), puso números a una situación que se percibe cada vez con mayor fuerza en los hogares: siete de cada diez personas aseguran que sus ingresos se agotan el día 20 de cada mes o incluso antes.
El dato fue analizado en una entrevista realizada por A la Mañana Noticias, por Canal 2 de CPTV, con Emilia Schaigorodsky, investigadora de la UNC, quien explicó los principales resultados del estudio realizado en junio de este año sobre 16 casos seleccionados mediante un procedimiento técnico de muestra que, según detalló, busca representar una realidad social heterogénea.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores es que el endeudamiento ya no aparece principalmente vinculado a consumos extraordinarios. Por el contrario, se utiliza para sostener la vida cotidiana.
Endeudarse para comer
El informe muestra que el crédito se convirtió en una herramienta habitual para llegar a fin de mes. Más del 50% de las personas consultadas señaló que utiliza la tarjeta de crédito principalmente para comprar alimentos, mientras que alrededor de un 25% la utiliza para afrontar el pago de servicios.
Esto implica un cambio significativo en el modo en que se utiliza el crédito. Ya no se trata solamente de financiar un electrodoméstico, un viaje o una compra de mayor valor, sino de recurrir a la tarjeta para cubrir gastos cotidianos.
La dinámica puede convertirse rápidamente en una acumulación de obligaciones: una compra semanal se financia, luego otra y posteriormente una nueva. Al llegar el resumen, varias compras pequeñas terminan transformándose en una deuda considerable.
“Estamos financiando comida”, fue la síntesis planteada durante la entrevista para describir una situación que, según Schaigorodsky, debe analizarse como un proceso y no como datos aislados.
El dinero se termina antes del día 20
Uno de los resultados centrales de la investigación es que siete de cada diez cordobeses se quedan sin ingresos disponibles el día 20 del mes o antes.
Pero quedarse sin dinero no significa que desaparezcan las necesidades. La alimentación, los servicios, el transporte y los gastos imprevistos continúan. Por eso, a partir de ese momento comienza otra etapa: buscar un préstamo, recurrir a un familiar, utilizar una billetera virtual o volver a financiar una compra con tarjeta.
La investigadora remarcó que esta situación genera además una dimensión poco visible de la crisis: el tiempo que los hogares deben dedicar a gestionar sus deudas.
Buscar a quién pedirle dinero, decidir qué deuda pagar primero, conseguir un nuevo préstamo para cancelar otro o esperar el próximo ingreso son tareas que demandan tiempo, esfuerzo y generan preocupación dentro de las familias.
Familiares, billeteras virtuales y bancos
El estudio también buscó conocer cómo y con quién se endeudan las personas, y allí apareció otro dato relevante.
El endeudamiento con familiares o conocidos tiene un peso similar al de las billeteras virtuales y los bancos. Las nuevas plataformas facilitaron el acceso inmediato al crédito, pero también incorporaron préstamos que pueden tener costos elevados.
Schaigorodsky advirtió además sobre la presencia de mecanismos informales de préstamo, donde existe menor control y regulación sobre las condiciones en las que se contrae la deuda.
La situación puede agravarse cuando una persona combina diferentes fuentes de financiamiento. Puede comenzar con una deuda bancaria, recurrir luego a una billetera virtual y finalmente pedir dinero a un familiar o acudir a un préstamo informal.
“En la realidad lo que pasa es una persona gestionando, haciendo malabares con varias” deudas, explicó la investigadora.
Cuatro de cada diez tienen ingresos irregulares
Otro de los puntos destacados del relevamiento es la dificultad para planificar los gastos.
Cuatro de cada diez cordobeses reciben sus ingresos de manera diaria, semanal o irregular, una característica que dificulta organizar las obligaciones mensuales.
El problema no necesariamente es la ausencia total de ingresos, sino que estos llegan en distintos momentos. Una persona puede cobrar por un trabajo el día 10, otro ingreso el 15 y otro el 20, mientras las obligaciones y vencimientos tienen fechas diferentes.
En ese contexto, el crédito aparece como un puente para cubrir los días en los que no hay dinero disponible.
El problema surge cuando ese mecanismo se repite todos los meses y los intereses comienzan a acumularse. El resultado puede ser un círculo de endeudamiento en el que una deuda se utiliza para cancelar otra.
Más del 40% tiene dos o más deudas
La investigación también detectó que algo más del 40% de las personas relevadas tiene dos o más deudas.
Para los investigadores, este dato permite observar la complejidad del fenómeno. No se trata simplemente de una persona que tiene un préstamo, sino de hogares que deben administrar simultáneamente tarjetas, créditos, préstamos familiares, billeteras virtuales y obligaciones pendientes.
A esto se suman las deudas con servicios, impuestos y tasas.
Cuando el dinero no alcanza, las familias deben establecer prioridades. Los servicios esenciales suelen mantenerse al día para evitar cortes, mientras que otros compromisos, como impuestos provinciales, tasas municipales u obligaciones nacionales, pueden quedar relegados frente a la necesidad de comprar alimentos.
La crisis no se expresa tanto en desempleo
Uno de los hallazgos que más sorprendió a los investigadores fue que el principal problema no aparece actualmente como una falta de empleo, sino como una situación de sobreocupación.
En otras palabras, muchas personas tienen trabajo, pero los ingresos obtenidos no alcanzan para cubrir las necesidades del hogar.
La respuesta aparece entonces en el pluriempleo: sumar trabajos, changas o actividades para completar los ingresos mensuales.
“Nuestros trabajos no nos rinden y cada mes recurrimos a tener varios trabajos que no pagan tanto”, fue la idea planteada durante la entrevista.
La consecuencia es una paradoja: se trabaja más, pero el ingreso continúa siendo insuficiente y el endeudamiento se mantiene.
Mujeres y jóvenes, entre los grupos más endeudados
El relevamiento encontró una leve tendencia a un mayor endeudamiento entre las mujeres y entre las personas jóvenes, aunque la distribución general es bastante pareja.
En el caso de las mujeres, los investigadores plantean como posible explicación una relación con las responsabilidades vinculadas al sostenimiento cotidiano de los hogares.
En cuanto a la edad, quienes superan los 35 años podrían contar, en algunos casos, con una mayor estabilidad ocupacional, aunque Schaigorodsky aclaró que el endeudamiento atraviesa a personas de diferentes generaciones.
La variable invisible: el tiempo
Más allá de los porcentajes, uno de los principales aportes del estudio es poner el foco en una dimensión que habitualmente queda fuera de las estadísticas económicas: el tiempo.
Cuando una persona no cobra mensualmente o no recibe un ingreso suficiente, debe organizar permanentemente cómo llegar al próximo cobro.
Ese esfuerzo incluye buscar créditos, administrar vencimientos, negociar pagos, pedir ayuda a familiares y decidir qué gasto postergar.
Por eso, la crisis no solamente se expresa en cuánto dinero falta. También se manifiesta en cuánto tiempo deben dedicar las familias a resolver esa falta de dinero.
Schaigorodsky señaló que más del 40% de las personas relevadas tiene dos o más deudas y que muchas recurren a una nueva obligación para pagar una anterior. Si bien la encuesta permite obtener una “foto” de la situación, el equipo ya avanza en una segunda etapa cualitativa para conocer cómo estas experiencias afectan concretamente la vida de las personas y sus familias.
El dato que resume el escenario es contundente: para siete de cada diez cordobeses, el dinero se termina antes de que termine el mes. Y cuando se termina, las necesidades no desaparecen: comienza el malabarismo entre tarjetas, préstamos, familiares, billeteras virtuales y nuevos trabajos para poder llegar al próximo ingreso.