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INFORMACION GENERAL
Un delegado de CONAE denunció el ajuste y reclamó defender la ciencia argentina
La defensa de la ciencia, la tecnología y las universidades nacionales volvió a ocupar el centro de la escena con una jornada de protesta que se desarrolló en distintos puntos del país este miércoles. En Córdoba, la convocatoria tuvo como escenario la plaza Agustín Tosco, frente al Patio Olmos, donde participaron trabajadores y representantes de distintos organismos científicos y tecnológicos.
Entre ellos estuvo Emiliano Baum, delegado de ATE en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), quien analizó la situación del sector durante una entrevista con A la mañana noticias, por Canal 2 de CPTV.
Baum describió un escenario de fuerte deterioro en el sistema nacional de ciencia y tecnología y aseguró que, desde el comienzo de la actual gestión nacional, unos 6.000 investigadores dejaron el sistema. Según explicó, una parte importante emigró al exterior, mientras que otros continúan trabajando desde Argentina para instituciones extranjeras bajo modalidades remotas.
En el caso específico de la CONAE, sostuvo que el presupuesto del organismo se redujo “más del 40%” y que la planta de trabajadores disminuyó “más del 20%”. También señaló una situación similar en VENG, la empresa vinculada a la actividad espacial argentina.
“Los presupuestos se han destrozado”, afirmó Baum al describir la situación del organismo, y sostuvo que el deterioro no es exclusivo de la CONAE sino que alcanza a distintos espacios del sistema científico y tecnológico nacional.
El impacto sobre la soberanía
Durante la entrevista, el delegado de ATE planteó que el debate sobre la ciencia y la tecnología excede ampliamente a los investigadores y a los organismos especializados. Para Baum, se trata de una cuestión vinculada directamente con la capacidad del país para tomar decisiones de manera soberana.
En ese sentido, destacó el trabajo que realizan organismos como la CONAE, el INTI, el INTA, el Instituto Malbrán y las universidades nacionales.
“Lo que hacemos en CONAE, lo que hace el INTI, lo que hacen las universidades, lo que hacen los institutos médicos como el Malbrán, es generar las condiciones para que Argentina tenga la posibilidad de tomar decisiones de manera soberana”, explicó.
Como ejemplo, recordó el desarrollo científico alcanzado durante la pandemia de coronavirus y remarcó la importancia de contar con capacidades propias frente a situaciones de emergencia.
También puso como ejemplo el trabajo de la CONAE para brindar información destinada al control y monitoreo de los espacios marítimos argentinos.
“Desde CONAE podemos proveer a las Fuerzas Armadas, a la Armada particularmente, información sobre cuál es el estado de los buques en el mar argentino y se puede hacer un control efectivo”, señaló.
Para Baum, la misma lógica se aplica al INTI en relación con la industria y las pequeñas y medianas empresas y al INTA respecto del sector agropecuario.
“Nos han empujado a la calle”
El delegado sostuvo que los trabajadores de la ciencia y la tecnología no tienen históricamente una fuerte presencia en las calles, pero que el contexto actual modificó esa dinámica.
“El sector de ciencia y tecnología no es un sector que se caracterice porque está en la calle, somos más bien de laboratorio, pero nos han empujado a la calle”, afirmó.
Según relató, durante la jornada de protesta en Córdoba percibieron además un cambio en la reacción de parte de la sociedad.
“Cuando estábamos en la plaza Agustín Tosco, la gente pasaba y tocaba bocina y en general alentaba”, contó. En su interpretación, ese comportamiento podría reflejar un cambio en el humor social frente a las políticas aplicadas sobre el sistema científico y universitario.
Baum también cuestionó la relación del Gobierno nacional con los reclamos de distintos sectores y sostuvo que existe una dificultad para encontrar interlocutores.
“La respuesta ante los reclamos sociales es la represión y el reclamo social es un derecho constitucional. Hasta donde sé, todavía somos una democracia”, manifestó.
Críticas al rumbo del Gobierno
Durante la entrevista, Baum cuestionó además las decisiones adoptadas en distintos organismos públicos y puso como ejemplo la designación de autoridades sin una trayectoria específica vinculada con las áreas que deben conducir.
En referencia a organismos científicos y tecnológicos, planteó que si bien abogados, contadores y profesionales de distintas disciplinas son necesarios dentro de las estructuras estatales, la conducción de instituciones especializadas debería estar vinculada con su función específica.
“El core de la CONAE y de VENG es la actividad espacial, no la contaduría o un estudio jurídico”, sostuvo.
En esa línea, cuestionó que determinados organismos sean conducidos por personas que, según afirmó, no cuentan con una trayectoria vinculada a la actividad científica o tecnológica.
Para el delegado, el objetivo inmediato es impedir que continúe el proceso de desarticulación de esas estructuras, pero también consideró necesario discutir una propuesta de país que vaya más allá del actual Gobierno.
“No se trata solamente de sacar este gobierno. Si sacamos este gobierno para que venga un gobierno que haga lo mismo, tampoco va a tener sentido”, planteó.
Una discusión sobre el modelo de país
Baum sostuvo que la discusión sobre el financiamiento de la ciencia y la tecnología debe incorporarse a un debate más amplio sobre el modelo productivo argentino.
En ese sentido, defendió una estrategia que integre ciencia, tecnología, producción y educación, con el objetivo de generar actividades de mayor valor agregado.
“Hay que lograr tener una propuesta que integre lo científico, lo tecnológico, lo productivo”, afirmó.
También cuestionó la posibilidad de que Argentina quede reducida a un modelo basado fundamentalmente en la exportación de materias primas y advirtió sobre sus consecuencias sociales y laborales.
“Si aceptamos que ellos impongan el modelo que quieren, estamos condenando a una parte de la población a vivir de Uber, a vivir de Rappi, que son trabajos muy sacrificados, sin ningún seguro”, sostuvo.
Baum, quien señaló que vive en Punilla, vinculó esa situación con la realidad que observa en la región y afirmó que una parte de la población enfrenta dificultades para sostener sus ingresos.
“Me interesa vivir en mi país y llegar a mi barrio y ver que mis vecinos están felices, no irme a vivir solo al extranjero”, expresó.
Sobre el final de la entrevista, dejó planteada una pregunta para abrir el debate: cuáles son los países que lograron mejores estándares de vida para su población y qué lugar ocupa en ellos el desarrollo científico, tecnológico y la innovación.
Para Baum, la respuesta está relacionada con la capacidad de los Estados para desarrollar tecnología, generar conocimiento y promover sectores productivos de alto valor agregado.
“Tenemos una oportunidad de revertirlo, pero todos tenemos que hacer fuerzas juntos para el mismo lado”, concluyó.