Casi 3 de cada 10 niños cordobeses comieron menos por falta de dinero
04.08.2026
La inflación volvió a mostrar una aceleración en Córdoba durante julio y, detrás de ese dato económico, emerge una realidad social que preocupa cada vez más. El último informe del Centro de Almaceneros de Córdoba reveló que el 27,8% de los hogares con niñas, niños y adolescentes debió reducir la cantidad de alimentos que consumen los menores por falta de ingresos, un indicador que expone el impacto directo de la crisis sobre la alimentación.
Así lo expresó Vanesa Ruiz durante una entrevista en el programa "A la Mañana Noticias", de Canal 2 de CPTV, donde analizó los resultados del relevamiento mensual realizado por la entidad.
La inflación volvió a subir
Ruiz explicó que el Instituto de Estadísticas y Tendencias del Centro de Almaceneros registró una inflación del 2,1% en julio, por encima del 1,9% registrado el mes anterior.
Según detalló, la suba estuvo impulsada principalmente por rubros esenciales:
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: 2,5%
Restaurantes y hoteles: 2,6%
Recreación y cultura: 2,4%
Prendas de vestir y calzado: 2,2%
Canasta Básica Alimentaria: 1,9%
Dentro de los alimentos, los mayores aumentos se registraron en:
Fideos y lácteos: 6%
Aceites: 5%
Azúcar, harinas y yerba: 4%
"Son los productos del ABC del consumo de cualquier familia", señaló Ruiz.
Más de un millón de pesos solo para comer
Uno de los datos más contundentes del informe es el costo de la Canasta Básica Alimentaria.
Actualmente, una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores necesita:
$1.090.624 para no caer bajo la línea de indigencia.
$1.997.833 para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
La gerente del Centro de Almaceneros advirtió que esos valores reflejan una realidad muy difícil para gran parte de los trabajadores.
La alimentación infantil, la mayor preocupación
El aspecto más alarmante del informe es el deterioro de la alimentación de los niños.
El relevamiento indica que:
27,8% de los hogares con menores redujo las porciones de comida de niñas, niños o adolescentes por falta de dinero.
38,3% de los adultos disminuyó su propia alimentación para priorizar a otros integrantes de la familia.
53% de los hogares recorta al menos una comida diaria, siendo la cena la más afectada.
57,1% no logra comprar todos los productos de la Canasta Básica Alimentaria.
76,1% percibe un deterioro en la calidad de su alimentación.
Ruiz explicó que las familias ya agotaron casi todas las estrategias para ahorrar.
"Primero cambiaron primeras marcas por segundas y terceras marcas; después redujeron el consumo de carne, lácteos y frutas, reemplazándolos por fideos, arroz, polenta y harinas. Pero aun así hoy la comida sigue siendo insuficiente", afirmó.
"Hoy falta comida"
Durante la entrevista, Ruiz insistió en que el problema ya no pasa solamente por la calidad nutricional de los alimentos.
"Hoy no estamos hablando solamente de que falta leche, proteínas o frutas. Hoy falta comida."
La dirigente remarcó que el problema afecta directamente el desarrollo infantil y sostuvo que los alimentos fundamentales para el crecimiento "son irreemplazables".
"Estamos comprometiendo el futuro de esos niños"
Consultada sobre las advertencias realizadas por profesionales de la salud respecto de la desnutrición infantil, Ruiz señaló que el Centro trabaja en permanente contacto con nutricionistas.
"Estamos hackeando el futuro de estos niños", expresó, al advertir que la falta de nutrientes durante los primeros años de vida puede tener consecuencias irreversibles.
La macro mejora, pero la micro sigue golpeando
Ruiz reconoció que algunos indicadores macroeconómicos muestran señales positivas, aunque pidió no perder de vista la realidad cotidiana de las familias.
"La macro puede estar ordenándose y algunos sectores mejorando, pero hay que seguir visibilizando lo que sucede puertas adentro de los hogares: cómo se financia la comida, qué alimentos llegan a la mesa y si esos reemplazos son realmente saludables", sostuvo.
También caen las ventas en los comercios
El informe del Centro de Almaceneros también refleja el impacto sobre los pequeños comercios.
Entre los principales indicadores aparecen:
Las ventas en comercios de proximidad cayeron 8,3%.
12,5% de los comerciantes considera que su negocio podría volverse económicamente inviable durante los próximos seis meses si el consumo continúa en estos niveles.
Los datos muestran que, mientras la inflación continúa condicionando el poder adquisitivo, el deterioro del consumo y de la alimentación sigue siendo una de las principales preocupaciones sociales en Córdoba.